Primeras impresiones con el LG G4

Hacía muuucho tiempo que no cambiaba de móvil, el LG Nexus 5 saciaba todas casi todas mis necesidades. Tiene un tamaño perfecto para mi mano, se mueve con soltura en cualquier circunstancia, tiene actualizaciones aseguradas por un tiempo, dispone de una cámara más que buena para el 99% de sus usuarios… en fin, toda una delicia a excepción de la batería, eso sí es un quebradero de cabeza. Personalmente siempre acostumbro a tener cargadores cerca, en el coche, en el trabajo… incluso suelo llevar una batería externa en caso de necesidad pero es un engorro que la batería nunca llegue a final del día.

Había estado buscando un sustituto para él pero de todos los que había probado, ninguno me hacía olvidar al que, para mi, ha sido el mejor móvil en relación calidad/precio/prestaciones que he tenido.

Ha tenido que ser un hermano suyo, el LG G4, el que le haya quitado el sitio después de dos años. Ni el Nexus 6 por precio y tamaño, ni los nuevos Nexus por precio/características, habían conseguido convencerme pero, el LG G4 sí lo ha hecho aunque no en los primeros días.

Estéticamente me encanta el G4, es precioso, es ergonómico pese a su gran tamaño, su pantalla es una delicia y su peso parece increíble viendo sus dimensiones.

LG g4

Nada más sacarlo de la caja me enamoró, pero ese flechazo duró poco, empecé a usarlo y no me gustó su configuración por defecto. El Nexus 5 estaba rooteado, con una rom Chroma (aunque fue por casualidad pues buena parte de estos dos años ha estado con la rom original y con alguna modificación gracias a Xposed) y el G4 estaba virgen, sólo había instalado unas cuantas apps, las imprescindibles (Nova Launcher, Whatsapp, Telegram, Pocketcasts…) y no me acababa de acostumbrar al cambio. Llegué a pensar que estaba estropeado pues había dejado de funcionarme el “doble knock” para desbloquear (después me di hicieron darme cuenta de que era por culpa de Nova Launcher).

El problema que me encontré y que hizo que incluso me entraran dudas sobre si quedármelo o venderlo, fue que quise seguir haciendo las cosas igual que hacía en el Nexus pero aquello no era un Nexus, para lo bueno y para lo malo. Me decidí a quitarme todos los vícios, olvidarme de las cosas que sólo se pueden hacer con root, quité el launcher que suelo usar, me olvidé de los gestos, de los accesos directos y decidí dejarme enamorar sin los prejuicios que arrastraba de mi ex.

Entonces empecé a disfrutar, comencé a ver que lo que era un fallo garrafal al ser incompatibles mi launcher usual con el doble knock, se convertía en un nuevo mundo, que la forma de hacer capturas de pantalla era más sencillo de lo que me pareció en un primer momento, que la batería, sin ser una maravilla, me permite hacer todo lo que quiero y más con el móvil en un día y llegar a casa con batería… pero en esto ya ahondaremos en un segundo post, allí os diré cómo he conseguido tener carga inalámbrica que era otra de las cosas que echaba de menos, cómo he suplido las bondades del acceso root…

Por ahora sólo puedo decir que estoy enamorado, eso sí, todavía no me he acostumbrado a su tamaño, cada vez que cojo el Nexus 5 me entra un escalofrío por todo mi cuerpo que me recuerda lo bien que se acopla a mi mano y es que su figura parece estar hecha con un molde de mi mano…