Xiaomi Mi Max un gran teléfono

Parecía que iba a pasar a mejor vida mi afición de cambiar de móvil cada poco tiempo. Tras pasar mucho tiempo con el Nexus 5 y sin encontrar el terminal que consiguiera quitarle el sitio y su posterior reemplazo por el LG G4, he de decir que me he vuelto a pasar al lado chino de la mano de un Xiaomi Mi Max, un “phablet” de 6,44″ que no sé si es un smartphone gigantesco o una mini tablet porque sólo es media pulgada más pequeña que mi antigua Nexus 7.

En este primer artículo sobre el Mi Max os daré unas pequeñas pinceladas de mis primeras semanas con él y posteriormente os daré los pros y contras que he encontrado, que de todo hay, no obstante, os adelanto y hago spoiler, que me lo quedo y le dejo a mi señora mi precioso LG G4 con trasera de cuero y con carga inalámbrica (instalada por mi mismo).

xiaomi mimax

Lo que me sedujo y a la vez me tiraba para atrás del Mi Max era, obviamente, el tamaño de la pantalla. Quería usar una pantalla tan grande pero tenía miedo de que fuese demasiado y sentí exactamente lo mismo que sentí cuando tuve el Samsung Galaxy Note original, un móvil gingantesto en un momento en el que el tamaño medio eran 4 pulgadas. Hoy día ese Note no sería un smartphone demasiado grande, más bien en la media, pero en aquel momento llamaba la atención.

El Mi Max no deja indiferente a nadie, están los que se ríen y te dicen que si no lo había más grande y que si parece una pantalla de cine y los que se quedan embobados y maravillados por su grandiosa pantalla.

He de decir que en mi vida diaria el tamaño no ha sido un problema, cabe perfectamente en mis pantalones vaqueros y mis trajes de chaqueta, el peso no es demasiado alto para su tamaño y el único problema que le veo es que es muy incómodo llevarlo en ropa con bolsillos menos profundos como en el bañador, algo que he sufrido este verano.

xiaomi mimax

No he echado de menos nada o casi nada en este móvil respecto al anterior, quizás la calidad en las fotos y vídeos, que, si bien no son malas, no son nada del otro mundo. He agradecido mucho el sensor de huellas que es muy rápido y fiable y no ha estado mal el paso de Android stock o de LG a Miui y volver a encontrarme con una rom que no probaba en móvil desde mi Nexus One (lo uso en la Xiaomi MiPad).

En el lado positivo… la pantalla y la batería, descomunales literalmente, he amado profundamente el no tener que cargar el móvil cada día, el dejar la batería externa en casa y el hecho de levantarme por la mañana, darme cuenta que se me olvidó ponerlo a cargar y salir sin el menor remordimiento con un 40% de batería, algo que me haría retorcerme en cualquier otro móvil.

En definitiva, un buen móvil que no es perfecto pero que cumple mis espectativas de una manera más que razonable y por un precio muy ajustado.